En las últimas semanas se multiplicaron en Santa Fe las denuncias por estafas mediante suplantación de identidad en WhatsApp. Los delincuentes utilizan el nombre y la foto de perfil de un familiar, pero se comunican desde otro número y aseguran que tuvieron un problema con su celular y debieron cambiar de línea.
Una vez establecido el contacto, piden dinero o solicitan realizar alguna operación económica. Según el fiscal adjunto del MPA Guillermo Persello, en varios casos madres y padres realizaron transferencias creyendo que estaban ayudando a un hijo u otro familiar. También se detectaron operaciones por montos elevados y en moneda extranjera.
La Fiscalía identificó cuatro denuncias con posibles conexiones, a partir de los números utilizados y de las cuentas que recibieron el dinero. Los investigadores buscan reconstruir la trazabilidad de los fondos, ya que suelen ser enviados rápidamente desde una cuenta hacia otras por montos menores. También se rastrean los números telefónicos y los dispositivos utilizados mediante el IMEI. Las actuaciones fueron remitidas a la PDI y todavía no hay responsables identificados en los casos más recientes.
Persello remarcó que, aunque el delito se concrete mediante WhatsApp, continúa siendo una estafa contemplada por el Código Penal. Además, advirtió sobre las llamadas “cuentas mulas”, cuyos titulares pueden ser utilizados por terceros sin conocer necesariamente el destino del dinero.
Ante un mensaje sospechoso, la principal recomendación es no transferir dinero hasta verificar personalmente la identidad del supuesto familiar. Se aconseja contactarlo mediante el número habitual o consultar con otra persona cercana, y nunca brindar claves, datos bancarios, información de tarjetas o tokens. También se recomienda no abrir enlaces o archivos enviados desde números desconocidos.