Alvizo, Zamora y Escandell indicaron que el ENRESS confirmó irregularidades en la calidad del suministro en sectores de Santo Tomé. Los ediles cuestionaron el ocultamiento de información, advirtieron sobre los riesgos para la salud y reclamaron explicaciones por la continuidad de sistemas basados en perforaciones mientras las tarifas aumentan y la deuda municipal con ASSA sigue creciendo.
“Lo que hoy conocemos es extremadamente grave. Mientras desde el municipio se insistía en que el agua era apta para el consumo, los informes técnicos muestran resultados que no cumplen con la Ley Provincial“, expresaron los concejales justicialistas al referirse a las actuaciones realizadas por el ENRESS sobre el servicio de agua potable en Santo Tomé.
En este sentido, los ediles recordaron que durante casi dos años impulsaron proyectos de comunicación, pedidos de informes, reuniones con vecinales, gestiones ante la Defensoría del Pueblo, el ENRESS y Aguas Santafesinas, reclamando información que nunca fue brindada con claridad. “Mientras los vecinos denunciaban coloración, olor y problemas en el agua, el municipio insistía en que no existían inconvenientes y evitaba transparentar los resultados de los análisis“, señalaron.
Según surge de los informes oficiales, se detectaron valores de hierro, manganeso y parámetros de calidad que no se ajustaban a los estándares exigidos por la normativa vigente. Incluso se registró la presencia de pseudomonas aeruginosa en una muestra domiciliaria, situación que motivó observaciones e intimaciones formales por parte del organismo regulador. “Estamos hablando de un servicio esencial y de una cuestión directamente vinculada a la salud pública. No se puede minimizar ni ocultar información cuando lo que está en discusión es la calidad del agua que consumen cientos de familias”, remarcaron.
Los concejales recordaron además que la Cisterna Villa Luján Oeste demandó una inversión superior a los 300 millones de pesos de fondos municipales, realizada con el objetivo de garantizar el acceso al agua en sectores que históricamente sufrieron problemas de abastecimiento. Sin embargo, señalaron que desde el inicio advirtieron que la ubicación elegida y el sistema basado en perforaciones no constituían la mejor alternativa para asegurar agua de calidad, proponiendo como solución estructural la extensión o conexión al Acueducto Desvío Arijón.
Asimismo, advirtieron que la problemática excede a barrio Villa Luján. Los propios expedientes identifican sectores que continúan dependiendo total o parcialmente de la cisterna en cuestión, entre ellos Las Vegas, 12 de Septiembre, Dos Rutas y René Favaloro. “Hoy no sabemos con precisión cuántos vecinos siguen abasteciéndose mediante perforaciones, cuáles son los resultados de los controles realizados ni si la infraestructura actual alcanza para acompañar el crecimiento demográfico que tuvieron estos barrios durante los últimos años”, afirmaron.
Los representantes justicialistas también cuestionaron la falta de planificación en materia de servicios públicos. Recordaron que la ciudad enfrenta una deuda millonaria con Aguas Santafesinas S.A., estimada en alrededor de 4.500 millones de pesos, mientras los usuarios afrontan incrementos tarifarios cada vez más elevados. “Los vecinos pagan más, reciben menos información y ahora conocemos informes que confirman problemas que durante mucho tiempo fueron negados. Es una combinación inadmisible para cualquier administración responsable”, sostuvieron.
Finalmente, anunciaron la presentación de un nuevo pedido de informes para conocer el estado actual de las perforaciones, la calidad del agua distribuida en distintos barrios de la ciudad y las medidas adoptadas para corregir las irregularidades detectadas. “Los santotomesinos tienen derecho a saber qué agua consumen, cuáles son los riesgos existentes y qué acciones concretas piensa tomar el Municipio. Cuando está en juego la salud pública, no puede haber ocultamiento, improvisación ni silencio”, concluyeron.