La construcción del nuevo puente que unirá las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé continúa avanzando a buen ritmo y ya alcanzó un 45% de ejecución.
En diálogo con la prensa, el administrador de Vialidad Provincial, Pablo Seghezzo, adelantó que la máquina lanzadora de vigas comenzará a operar “aproximadamente en 45 días”, una etapa clave para continuar con el montaje de la estructura sobre el río Salado.
El funcionario explicó que, hasta el momento, el bajo nivel del río permitió seguir colocando las vigas mediante grúas, por lo que no fue necesario utilizar antes la lanzadora. “Obviamente para cruzar el Salado sí va a haber que funcionar la lanzavigas, pero el hecho de que el río no haya crecido nos ayudó y colaboró para no tener que usarla con anticipación“, sostuvo.
“El río bajo nos ayudó muchísimo. No es que nos esté sobrando tiempo, pero estamos siempre al límite para poder inaugurar la obra el año que viene, en marzo”, afirmó Seghezzo.
En paralelo, continúan las tareas en los accesos. Sobre calle Mitre, en Santo Tomé, ya concluyeron las obras pluviales y el mejorado de la subrasante, mientras que la próxima semana está prevista la finalización del hormigonado de la segunda cuadra. Luego comenzará la construcción de las veredas y, tras el tiempo de fraguado del hormigón, el sector podría quedar habilitado en unos 60 días.