El Gobierno de Javier Milei oficializó este viernes la eliminación del Ministerio del Interior mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 571/2026, publicado en el Boletín Oficial. La decisión modifica la Ley de Ministerios y transfiere todas las competencias de la cartera a la Jefatura de Gabinete de Ministros.
Según el decreto publicado en las vísperas del fin de semana, la medida responde a “razones de gestión” y busca reorganizar la estructura del Poder Ejecutivo nacional. A partir de ahora, el Ministerio del Interior deja de existir como cartera independiente y todas sus funciones, personal, presupuesto, bienes y obligaciones pasan a depender de la Jefatura de Gabinete.
La reorganización implica que la Jefatura de Gabinete concentrará una amplia cantidad de atribuciones que hasta ahora dependían del Ministerio del Interior.
Entre ellas se destacan:
- la relación institucional entre la Nación, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires;
- la coordinación de políticas federales y regionales;
- el régimen electoral y de los partidos políticos;
- la organización de los procesos electorales y el padrón nacional;
- las cuestiones vinculadas a los gobiernos municipales;
- el Registro Nacional de las Personas (Renaper);
- la supervisión del Archivo General de la Nación;
- las políticas vinculadas a comunidades indígenas;
- la administración de áreas como turismo, deporte, ambiente, ciencia y tecnología, que también pasan a quedar bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete.
El DNU también introduce cambios en la estructura de la Presidencia de la Nación con la creación de dos nuevas dependencias:
- Secretaría de Vocería Presidencial.
- Secretaría de Comunicación y Medios.
Ambas dependerán directamente de la Presidencia y se suman a las secretarías General, Legal y Técnica, Inteligencia de Estado y Cultura. Además, el titular de la Secretaría de Vocería Presidencial tendrá rango y jerarquía de ministro.