La Justicia dispuso la quiebra de Sancor Cooperativas Unidas Limitada, tras el pedido en ese sentido que había hecho la empresa la semana anterior, según la Ley de Concursos y Quiebras (24.522),
La resolución de este miércoles del Juzgado de Primera Instancia de Distrito 5 en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela establece expresamente la inaplicabilidad del procedimiento de salvataje (artículo 48 de la LCQ).
La situación patrimonial de la cooperativa, con sede central en Sunchales, es calificada en el fallo como de “insolvencia estructural”. Según el archivo judicial, SanCor arrastra un pasivo verificado de varios miles de millones de pesos y más de 86 millones de dólares. A este escenario se suma una deuda posconcursal —generada desde la apertura del concurso en febrero de 2025— que crece a un ritmo de 3.000 millones de pesos mensuales.
Entre los datos más alarmantes que fundamentan la sentencia, se destacan:
- Deuda laboral: Más de 12.788 millones de pesos en salarios adeudados a trabajadores activos (con atrasos de cinco meses o más).
- Deuda comercial: Supera los 13.313 millones de pesos, principalmente por materia prima y energía.
- Capacidad ociosa: Sus seis plantas industriales funcionan muy por debajo de su capacidad. Sunchales, la principal planta, opera con niveles de utilización inferiores al 10% en sus líneas de leche UAT.
Pese a la declaración de quiebra, la justicia ordenó la continuación de la explotación transitoria de aquellos establecimientos que aún se mantienen operativos. El objetivo principal de esta medida es proteger los puestos de trabajo de los 914 empleados que aún dependen de la firma y evitar el deterioro de los activos industriales para lograr una venta más beneficiosa.
A partir de ahora, la sindicatura —integrada por los CPN Ignacio Pacheco y Juan Luis Tomat— toma el control de los bienes. El tribunal dispuso iniciar un proceso de enajenación de la empresa en marcha, lo que implica que se buscarán compradores interesados en adquirir las plantas industriales y las marcas comerciales mediante licitación pública o privada.
En un mensaje dirigido a la sociedad, el juez resaltó que el verdadero valor de SanCor hoy reside en su capital humano: los trabajadores que, pese a la crisis, han sostenido la calidad de una marca que sigue siendo emblemática. Los acreedores tienen ahora plazo hasta el 29 de mayo de 2026 para solicitar la verificación de sus créditos ante la sindicatura.